Violencia Basada en Género

Violencia Basada en Género y Violencia Intrafamiliar

Guatemala es uno de los lugares más peligrosos para las mujeres en todo el mundo, pues sufren altas tasas de violencia basada en género (VBG), abuso doméstico y marginación. De una a dos mujeres son asesinadas cada día, lo que representa la tercera tasa más alta de femicidios en la región. El historial del conflicto armado, la exclusión social, la cultura machista, la pobreza, y las débiles leyes contra la VBG que muy raras veces son aplicadas, contribuyen a la alta tasa de la VBG. La amenaza de la violencia en las calles evita que las mujeres participen social, política y económicamente en sus comunidades. Bajo el temor de ser víctimas de la violencia, las mujeres se aíslan en sus hogares, donde también están en alto riesgo de sufrir por la violencia doméstica. La violencia doméstica está arraigada en los patrones culturales sostenidos tanto por hombres como mujeres, con cerca del 60% de las mujeres que están de acuerdo en que la mujer debe obedecer a su esposo aún cuando no está de acuerdo con él, y más del 24% que indican que las esposas están obligadas a tener relaciones sexuales con sus esposos aún en contra de su voluntad.  Esta violencia severa afecta a las mujeres al limitarles sus redes sociales, que podrían protegerlas y ayudarlas a recuperarse de los abusos; al impedirles acceder a empleos y servicios de apoyo; y al contribuir a altas tasas de depresión, que tiene un impacto serio en la capacidad de las víctimas de ganar dinero y criar hijos, exacerbando así los ciclos de pobreza y violencia. Además, los niños y las niñas que crecen en hogares violentos son más propensos a comportarse violentamente, contribuyendo al ciclo existente de violencia.

Integración de Género

Para lograr la reducción del delito, la violencia y la VBG, es necesaria la cuidadosa integración de género y el uso de enfoques basados en el análisis de la dinámica intra-hogar y de cómo el género dicta los roles, el acceso y el poder. Los enfoques potenciarán el empoderamiento de la mujer, al mismo tiempo que involucrarán y educarán a hombres y mujeres para lograr cambios en los patrones y roles de género que permitan lograr relaciones más equitativas y reducir la violencia. Para abordar la problemática de violencia y de VBG, el CSP abordará de lleno los tres componentes básicos e interrelacionados del empoderamiento de las mujeres y niñas adolescentes: 1) capital social; 2) poder de negociación y toma de decisiones; y 3) estatus y liderazgo. El CSP también atacará la norma que estipula que la violencia es señal de hombría, ayudando a los hombres y a los niños a ejercer una «masculinidad moderna», en la que la violencia no es aceptable pero la expresión emocional sí lo es.